El Banco Central reduce los encajes bancarios del 50% al 45%, lo que libera más fondos para préstamos y busca bajar las tasas de interés de créditos, en una medida expansiva de política monetaria.
Los encajes son la plata que los bancos deben mantener inmovilizada; al bajar, aumentan la oferta de dinero para prestar, similar a niveles regionales del 10-15%. Esto dinamiza la economía y beneficia pymes con líneas como la del Banco Nación al 25%.
Las tasas actuales superan el 65% para préstamos personales, mientras la inflación ronda el 30-35%, dejando margen para bajas en créditos inmobiliarios y empresariales.