El periodista Alan Ferraro relató en vivo desde Amán, Jordania, su travesía de 12 horas desde Beirut, Líbano, pasando por Damasco, Siria, hasta Jordania, con controles fronterizos exhaustivos por la guerra: revisiones de autos, equipaje, capot y fosas por temor a armas o tráfico de personal.
En Siria, enfrentaron innumerables controles con AK-47 en manos de uniformados y civiles, sin señal celular en líneas argentinas o libanesas, y alertas de secuestros en rutas fronterizas. Firmaron declaraciones juradas de no transmitir en vivo desde Siria, un país en ruinas post-guerra civil contra el régimen de Bashar al-Assad.
Ferraro accedió como único medio latinoamericano a una escuela de ISIS destruida, una escuela primaria donde lavaban cerebros a niños con propaganda anti-Occidente, Estados Unidos, Francia y Reino Unido, visible en paredes con dibujos de hombres con cuchillos contra esos países. El lugar está en escombros, como gran parte de Siria con kilómetros de destrucción.
En Jordania, el trámite aduanero duró dos horas con requisa total de valijas y vehículo. Mañana continuarán acercándose a zonas de violencia en la guerra, en la cobertura especial de TN en Medio Oriente.