Noelia Castillo Ramos, joven parapléjica de 25 años con trastorno límite de la personalidad y 74% de discapacidad mental, murió por eutanasia en España tras una batalla judicial de año y medio contra la oposición de su familia. La abogada Polonia Castellanos, representante del padre, denuncia que el Estado le negó tratamiento psiquiátrico adecuado pese a solicitudes repetidas, facilitando así su muerte en lugar de curarla.
Polonia Castellanos explica que Noelia, víctima de violaciones y agresiones que la llevaron a intentos suicidas, no tenía capacidad para decidir por su enfermedad mental con ideaciones suicidas. Critica que solo se admitieron informes de la administración pro-eutanasia, sin peritos independientes, y que el comité evaluador incluía miembros de asociaciones pro-eutanasia. Afirma que Noelia no sufría dolores crónicos, no tomaba analgésicos y su paraplejia mejoraba, viéndola subir escaleras en TV española, por lo que ni entraba en la ley de eutanasia para casos irreversibles.
En vivo desde España, Castellanos compara el caso con dar alcohol a un alcohólico o negarle tratamiento a un etarra en huelga de hambre, acusando al gobierno español de corrupción por priorizar gastos en otros rubros antes que tratar a dependientes del Estado. La familia entera, incluyendo madre y hermanas, se opuso, pero la justicia avaló la decisión basada en informes sesgados. Menciona otros cuatro casos revertidos con tratamiento.
En "Último momento", la doctora Magnante defiende la ley garantista española, alegando dolores insoportables y sufrimiento psíquico evaluados por comisiones serias, rechazando que fuera homicidio. El panel debate intensamente: unos ven ideación suicida no tratable como eutanasiable, otros priorizan autonomía pese a mejoras físicas visibles. Opiniones de WhatsApp divididas apoyan o cuestionan la decisión de Noelia.