Victoria testimonia sanación instantánea de opresión y dolores agudos en espalda durante administración de oración. Sentía agujas en columna, cintura y hombros, pero los dolores desaparecieron por completo en ese momento.
El pastor la invita a demostrar: levanta brazos, se agacha, salta y baila sin dolor. Celebra que el Espíritu de Dios opera en el lugar, transformando mediante adoración.