Tiago Vera, el joven de 18 años herido grave en la explosión de un depósito clandestino de garrafas en Mariano Acosta, permanece estable pero delicado en terapia intensiva del hospital Eva Perón de Merlo. Fue operado de urgencia con una craniotomía de cuatro horas por un corte profundo en la cabeza, hematoma subdural intracraniano y hundimiento de cráneo causado por el impacto de una garrafa como "meteorito de fuego", según su madre Rosa.
En coma farmacológico, recibe transfusiones de sangre, asistencia respiratoria mecánica y monitoreo estricto de presión intracranial con catéter. Los médicos esperan un nuevo parte esta tarde; las primeras 24 horas postoperatorias son clave para detectar edema o nuevos hematomas que requieran drenaje. A esta hora, sus parámetros vitales no cambiaron, lo que es una buena señal.
En Mariano Acosta, vecinos afectaron organizan solidaridad: la presidenta del club La Quinta, Natalia, lidera un desayuno con donaciones de panadería de Merlo, kiosco local y Estado (leche, cacao). Vecinas como Carmen, cuya casa quedó con medianera destruida y garrafas esparcidas, pasaron la noche vigilando contra robos y elogian la ayuda inmediata del club.
La comunidad llora la tragedia de ayer a las 6:40, cuando garrafas volaron y el fuego impidió acercarse; el dueño del depósito, conocido como buena persona del barrio, ayudó antes pero ahora enfrenta el desastre.