Tras la explosión en el depósito Vega Rafa, el joven Tiago sigue en coma después de recibir el impacto de una garrafa prendida en fuego. Fue internado y sometido a varias operaciones para sobrevivir.
El dueño del comercio se negó a declarar. Exámenes muestran dinámica cerebral con edema y coágulos que se extrajeron, pero el edema persiste por el trauma que inflamó el cerebro.
El lugar no era solo depósito, sino que recargaban garrafas. Se reciben donaciones en Club La Quinta y Club La Tapera, especialmente útiles escolares para los chicos afectados que perdieron todo.