Una investigación del Financial Times reveló que Rusia está fortaleciendo su alianza con Irán a niveles críticos, proporcionando por primera vez apoyo letal y datos de inteligencia estratégica.
Moscú entrega imágenes satelitales de alta precisión y datos de geolocalización para fijación de objetivos, aumentando la efectividad de ataques iraníes. También envía armamento pesado, incluyendo drones avanzados, invirtiendo el flujo previo donde Irán suministraba drones a Rusia.
Este cambio representa una sociedad militar profunda que podría alterar el equilibrio de fuerzas en Medio Oriente frente al despliegue de tropas estadounidenses.