Los policías federales enfrentan sueldos por debajo de la canasta básica de 1.397.000 pesos para una familia tipo, con aumentos de solo 2,5% de los prometidos 38-40% por la ministra Patricia Bullrich, lo que genera protestas como sirenazos en Rosario y Tucumán, y renuncias masivas en la fuerza.
El Ministerio de Seguridad respondió con un comedor gratuito en el predio Madariaga para personal de guardia de lunes a viernes a las 13 hs, con menús como arroz con pollo, pizzas y milanesa, pero la iniciativa se suspendió tras filtrarse la circular interna del 23 de enero y generar bronca en la cúpula y bases, que reclaman aumentos salariales para sus familias.
En paralelo, la Asociación Civil de Familiares de Policías Caídos en Cumplimiento del Deber entrega cajas de alimentos no perecederos (tres paquetes de fideos, arroz, harina, aceite, azúcar, puré de tomate, leche en polvo y avena, más postres según hijos) financiadas por el Plan Nacional Argentina contra el Hambre y el Ministerio de Capital Humano; los policías firman formularios admitiendo razones socioeconómicas que les impiden cargar gastos.
En el predio de Madariaga, policías llevan tuppers o comen en el bar vecino menús de 5.000 pesos (hamburguesa o pancho), ya que no hay espacio para almuerzos; la cúpula del Ministerio se reunió hoy para frenar el comedor ante el malestar, mientras un audio revela compras de platos y cubiertos que quedaron en la nada.
El panel critica que estas "soluciones" blanquean la miseria salarial, con el 70% de trabajadores saltando comidas y 80% reduciendo calidad nutricional según encuesta UCA-ENREP, y prevé récord de bajas en fuerzas de seguridad por falta de compensaciones.