El piloto del vuelo de Manuel Adorni declaró espontáneamente durante cuatro horas ante la Justicia, detallando el pago efectivo de 3.000 dólares realizado por Marcelo Grandío para el regreso, a través de un tercero llamado "Tal Horacio", y facturado a la productora In-House, contradiciendo la versión inicial de Adorni sobre un pago compartido con un amigo.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), por orden del juez Ariel Lijo, allanó la TV Pública para secuestrar contratos entre el organismo que dirigía Adorni y la productora de Grandío o directamente con él. Esto ocurrió horas después de que el juzgado pidiera la documentación de forma voluntaria, tras la declaración del piloto en el aeropuerto de San Fernando.
El piloto mostró mensajes de WhatsApp coordinando el pago sin recibo formal, llegó predispuesto con una valija, evitó hablar con periodistas pero afirmó haber respondido muchas preguntas. Mencionó una relación comercial previa con Grandío, aunque no principal, y negó constancia de vuelos anteriores de Adorni.
Los conductores especularon que el piloto buscó evitar ser imputado, actuando como testigo obligado a decir la verdad, posiblemente presionado por su empresa para no quedar involucrado. Adorni había ofrecido poner datos a disposición, pero no se presentó documentación de sus abogados ni de Grandío hasta el momento.