El panel del programa defendió a Emilia Mernes tras dos semanas de silencio por una supuesta campaña de odio en redes sociales, desmintiendo rumores de que robó bailarines a Tini Stoessel o bajó un River.
Damasia Ochoa explicó que los bailarines se contratan libremente y no se roban, ya que cuando Tini pausó su carrera por salud, ellos buscaron otros trabajos como dar clases o bailar con otros artistas. Insistió en que no hay exclusividad ni sueldo fijo, y criticó la falta de discernimiento en épocas de odio.
Se mencionó una limpieza de Instagram de Antonella Roccuzzo que afectó a Emilia, pero fue general y no dirigida, perdiendo solo 350 mil seguidores, no millones. El panel apuntó a envidia por el éxito internacional de Emilia en París y Nueva York.
Concluyeron que tanto Emilia como Tini son "bravas" del medio, y recomendaron que Emilia hable más directamente para contrarrestar los ataques, reconociendo su momento difícil.