El panel discute la supuesta corrupción en el gobierno, conectando fiestas en mansión de Pilar con pagos a árbitros en fútbol que enojaron a figuras como Verón y Tevez, quienes denunciaron la "quinta donde entierran la plata". María Eugenia Vidal critica la soberbia de Manuel Adorni por viajar en jet privado de un amigo, calificándolo de dádiva incompatible con su rol de funcionario.
Los panelistas señalan que Adorni evade preguntas periodísticas alegando que solo el juez juzga, pese a que el periodismo investiga más rápido. Destacan incrementos patrimoniales en declaraciones juradas vía mutuos y donaciones, y contratos en TV Pública para amigos como Grandío, casado con familia Nófal accionista de Torneos.
Se menciona una consultora de monotributista de la vicejefa de gabinete que negocia derechos de TV para selección argentina con empresas ligadas a Grupo Huertén, ex canciller. El debate concluye que no es torpeza sino posibles negocios preparados alrededor del poder.