La empresa Palantir, con su sistema Maven, coordina operaciones militares integrando 170 fuentes de datos, detectando objetivos como el B2 Spirit, simulando 10.000 análisis por segundo para elegir recursos óptimos (tanques, aviones, drones), minimizando daños colaterales y priorizando objetivos.
El flujo genera tareas autónomas con sugerencias humanas mínimas, usado en destrucción de redes nucleares iraníes; empresas como Anthropic fueron reemplazadas por OpenAI y xAI de Elon Musk con disclaimers para responsabilidad en IA autónoma, no contemplada aún en derecho internacional.
Panel debatió dilemas éticos: ¿quién responde en tribunales si IA toma decisiones contra misiles hipersónicos a velocidades imposibles para humanos? OTAN desconcertada por guerra algorítmica debutante.