Norma De Simone, docente jubilada, abrió en San Antonio de Areco un salón con 3500 frascos de perfume coleccionados en 50 años, más 3000 en reserva, catalogados por país, tipo y antigüedad desde fines de 1800.
Comenzó con regalos de su marido y creció pidiendo a alumnos, familiares y conocidos de provincias, Cuba y extranjero. Atrás de cada frasco hay historias emotivas; ofrece visitas guiadas fines de semana explicando piezas de Nina Ricci, Elizabeth Taylor, cantantes como María Carey y Shakira.
Relaciona perfumes con cine, arte y famosos; recibe donaciones anónimas. Insiste que coleccionar es ordenar y anotar, no solo juntar, y ve su tesoro acrecentándose mientras viva.