El documental detalla cómo Mohammed bin Salman (MBS), príncipe heredero de Arabia Saudita, impulsa la Visión 2030 para diversificar la economía petrolera con reformas sociales como mayor libertad para mujeres, reducción del poder clerical y promoción del turismo y entretenimiento en sitios como Al-Ula.
Se destacan purgas anticorrupción en el Ritz-Carlton que recaudaron 107 mil millones de dólares, popularidad entre jóvenes por empleos y modernización, pero también represión: detenciones de críticos, transformación de la policía religiosa para predicar obediencia a MBS y arrestos de activistas como Foss Al-Otayri y Manahel Al-Otaibi, condenada a 11 años por cuestionar tutela masculina.
Proyectos ambiciosos como Neom y The Line enfrentan desalojos violentos de la tribu Huwaitat, con muertes como la de Abdul Rahim al-Huwaiti y penas de muerte; pese a críticas globales por el asesinato de Jamal Khashoggi y fracaso en Yemen contra hutíes, MBS atrae eventos como Expo 2030 y Copa Mundial 2034, pero Neom reduce escala por falta de inversión extranjera.
El régimen busca normalización con Israel y diálogo con Irán, condena acciones israelíes en Gaza, pero persisten desafíos económicos y riesgos de represión ante promesas incumplidas de Visión 2030.