Drones y misiles iraníes atacaron un depósito de combustible en el aeropuerto de Kuwait, generando gritos, desesperación y un incendio en las inmediaciones de la capital. Las autoridades confirmaron que no hubo heridos, pero varios misiles no fueron interceptados.
Las fuerzas de Israel avanzaron en territorio libanés hasta el río Litani, a 30 kilómetros de la frontera, destruyendo puentes y provocando el desplazamiento de más de un millón de personas hacia el norte para evitar los ataques.
En el Estrecho de Ormuz, Irán controla el paso de petroleros, paralizando unos 800 barcos a la espera de permiso, abriéndolo solo a países no aliados con Estados Unidos o Israel.