Un llamante satírico irrumpe en el programa burlándose de figuras kirchneristas como el "corintian" rompiendo billetes y suplicando swap chino, admitiendo haber firmado cheques sin obras concretas y defendiendo sueños compartidos fallidos.
El conductor replica acusándolo de hipocresía por criticar al actual gobierno de Milei por vuelos privados y mentiras sobre consumo, mientras evade auditorías pasadas. El intercambio culmina en chistes sobre Guantánamo versus sector privado.