El juez rechazó desestimar el caso de narcotráfico contra Nicolás Maduro en Nueva York, por lo que el juicio continuará con tiempos largos similares al de Manuel Noriega. Maduro apareció demacrado y callado en su segunda audiencia, sin cámaras ni teléfonos permitidos, solo dibujos y notas de periodistas.
La defensa, liderada por Barry Pollack (exabogado de Julian Assange), pidió desestimar alegando violación al derecho a elegir defensor al bloquear fondos venezolanos valorados en hasta 20 millones de dólares. El juez mostró atención a este pedido y solicitará excepción a sanciones para permitir pagos del Estado venezolano, aunque la Fiscalía de EE.UU. alega que saquearon el país y no deben pagar su defensa.
Manifestantes a favor de Maduro, mayoritariamente no venezolanos y sin hablar español claro, protestaron pidiendo derechos humanos y contra el imperialismo, mientras venezolanos en contra apoyaban el proceso y veían a Donald Trump como ídolo. Condiciones carcelarias son malas, con quejas de comida escasa y gusanos.
En la primera audiencia del 5 de enero, Maduro se declaró inocente y denunció persecución política, pero hoy estuvo cabizbajo.