Un hombre relató cómo él y su hermano gemelo iniciaron la producción de botones en los años 60, cortando discos de poliéster con una sierra mientras cursaban secundaria. Me dedicaban a la venta y fabricación artesanal, con amigos ayudando por las noches.
Tras un accidente de su hermano, continuó solo la fabricación artesanal y acumuló una gran cantidad de botones antiguos, sorprendiendo a visitantes europeos que compran como souvenirs. En esa época vendían tanto que no daban abasto e importaban modelos de Europa.
A los 80 años, sigue activo diariamente en su negocio después de desayunar con su esposa, hacer compras y tareas del hogar, considerándolo su premio y distracción en lugar de ir al club o teatro.