Las familias desalojadas del complejo Estación Buenos Aires en Parque Patricios por el colapso de una loza en el estacionamiento enfrentan nuevos daños estructurales como cerramientos hundidos, vidrios estallados, baldosas levantadas y grietas frescas, lo que generó una segunda evacuación el martes.
En un hotel céntrico, entre 50 y 70 personas permanecen alojadas temporalmente, pagadas por COSUD, pero ocho familias deben dejarlo hoy y el resto el 30 de marzo, sin explicaciones claras ni garantías de habitabilidad pese a la falta de gas en muchas unidades y la inseguridad percibida.
Las residentes expresan miedo y frustración por la revictimización: ven escombros desde sus ventanas, ascensores inestables y ausencia de peritajes independientes, exigiendo al Gobierno de la Ciudad que asuma la responsabilidad habitacional mediante un amparo judicial.
Solo cuentan con informes de COSUD y Guardia de Auxilio, no accesibles directamente, mientras reclaman peritajes propios para confirmar si las torres son seguras antes de retornar obligatoriamente.