A 24 horas de la explosión en un depósito ilegal de garrafas en Mariano Acosta, Morón, el barrio muestra destrucción total con casas reducidas a escombros, chapas dobladas y garrafas como misiles perforando techos y paredes.
Vecinos relatan envases por todos lados y paredes rotas; familias evacuadas pernoctan en la única casa en pie de material antiguo; bomberos y municipio evalúan daños, limpieza y reconstrucción pendiente.
Janina, afectada, describe angustia con casas de ella y su hija destruidas, solo fierros retorcidos; su mamá de 66 años descompuesta se fue con tío por riesgo de colapso del techo; gracias a Dios salvaron algunas cosas.
Panorama desolador persiste con vecinos sin saber cómo empezar de cero.