Imágenes aéreas muestran el desastre en Mariano Acosta, Merlo, tras explosión de garrafas que volaron techos como proyectiles y destrozaron casas, evocando un bombardeo.
Vecinos relatan el horror: garrafas entraron por ventanas, dañaron redes eléctricas y cloacas; una madre intentó volver a su casa en llamas gritando "mi casa, mi casa", mientras otra perdió todo y pide fuerza para reconstruir.
Un herido grave de 18 años lucha por su vida; no hubo muertos por milagro, pero peritos alertan daños invisibles en infraestructuras.