Una empresa en Shenzhen, China, ofrece servicio de limpieza a domicilio combinando un robot humanoide con un humano por 10 dólares las tres horas, la mitad del precio tradicional.
El robot realiza tareas repetitivas como sacar basura, limpiar muebles y depurar, mientras el humano se encarga de desinfección y tareas complejas. Usuarios reportan casas más limpias en hogares y oficinas.
La integración humano-robot busca sincronizar tecnología inevitable con empleo, evitando que pase por encima.