Elisa, vendedora ambulante de chipás que mantiene a sus tres hijos, recuperó su moto robada por motochorros pagando 500 mil pesos de rescate vía Facebook a conocidos del barrio en Virrey del Pino, pero se la devolvieron rota, sin frenos, con ruedas cambiadas y manubrio doblado.
Al volver chocó contra un auto por falta de frenos, se lesionó rodilla y brazos, y debe pagar el vidrio roto ya que no tenía seguro. Vende 70 chipás por día a 1.200 pesos cada una, saca unos 200-250 mil pesos mensuales para colegio bilingüe y actividades de los niños; desde el robo no trabaja y pidió prestado.
Los ladrones son reincidentes según denuncia de otra víctima; cámaras captaron sus caras. Elisa limpia casas y hace changas; buscan ayudarla con trabajo. Padre de hijos albañil informal.
Conductor le advirtió que tomarían "medidas" si no pagaba; teme represalias al dar la nota.