Damián, pareja de Mavinga, explicó que la participante abandonó Gran Hermano consternada por el asedio constante de Cinzia y Sol, acusaciones de violencia que afectaron su imagen ante sus hijas y el público exterior.
La entrada de Carmiña vía DART desestabilizó a Mavinga, quien no conocía los dichos discriminatorios previos; Damián denuncia que no fue un derecho a réplica genuino sino lavado de imagen, ya que Mavinga ni lo escuchó en la casa. Critican el tratamiento por minimizar la gravedad y no informar completamente.
Adentro la veían como finalista fuerte y aguerrida; Damián ratificó denuncia por discriminación racial, que continúa y Mavinga puede querellarse. Destaca visibilización del tema en la sociedad reflejada en la casa.
Describe el aislamiento post-salida: hotel con productor, celular paulatino primero redes y videollamadas. Planeaba transmitirle amor, tranquilidad y advertir sobre malentendidos por su español.