El aumento del precio del diésel amenaza con paralizar las flotas pesqueras de Tailandia, especialmente en la provincia de Samutsakon donde se descargan diariamente unas 800 toneladas de pescado.
El combustible subió de 33 a casi 40 bahts por litro en solo 24 horas, equivalente a unos 21 centavos de dólar, lo que deja a los pescadores en una situación crítica.
Alrededor del 60% de los buques suspendieron operaciones debido al impacto en sus costos, en medio de la crisis energética global que afecta la región.
Los barcos pesqueros no pueden desarrollar su actividad habitual por el alza en el traslado y combustible necesario para la pesca.