Los comerciantes de Avenida Avellaneda en Flores denuncian una caída total en las ventas textiles durante el cambio de estación, con locales vacíos y sin abrir caja incluso dos horas después de inaugurar. Romina Iannotti recorre en vivo veredas desoladas, entrevista a encargados que confiesan no haber vendido nada desde la apertura y comparan la situación con crisis peores que la de 2001.
Empleados como Fabricio, Juanma y Walter describen compras estratégicas de los clientes, ausencia de mayoristas, reducción de personal y locales cerrados por todos lados. Walter, con 73 años de experiencia, afirma que nunca vivieron algo tan catastrófico, con sábados peores que días laborables y gente que mira pero no compra por falta de dinero en el bolsillo.
Otros testimonios destacan que diciembre no dio el batacazo esperado, que ahora importan todo desde China porque lo nacional sale carísimo y que hay lugar para estacionar en una zona que antes era imposible. Los panelistas en estudio resaltan la unanimidad de las quejas, la desmoralización de trabajadores honestos y la venta de ropa usada en plazas del conurbano para subsistir.
La periodista insiste en que no es normal esta desolación, con galerías vacías pese a ofertas, y comerciantes como Rafael Chama con 40 años en el rubro mantienen esperanza pese a la sequía total. El segmento concluye mostrando remates por cierre sin compradores, subrayando que la gente no se merece vivir con angustia diaria por no saber si cobrará.