El panel de Basta Baby profundiza en el escándalo de Manuel Adorni, vocero presidencial, por los vuelos privados a Punta del Este pagados por el periodista Marcelo Grandío de TV Pública. Revelan chats donde Grandío coordina pagos y reservas con la empleada de la broker, mencionando a Adorni directamente, y discuten facturas emitidas dos semanas después del viaje, coincidiendo con la filtración pública el 9 de marzo.
El piloto declara que los 3.000 dólares se pagaron en efectivo vía tercero, coordinado por WhatsApp, y que usaron plazas vacías para bajar costos de 4.800 dólares. Adorni dio declaraciones contradictorias: primero dijo pagarlo todo él, luego que un amigo cubrió parte. El dueño de la broker, Agustín Isin, alega demora por viaje propio, pero panelistas cuestionan la validez y prolijidad de las facturas electrónicas numeradas por AFIP.
Critican la defensa gubernamental pese a evidencias, comparan con casos como Espert, y alertan daño a la credibilidad de Javier Milei y Karina Milei. Afirman que Adorni desgasta al presidente, que ya no es el mismo, y que el gobierno usa el escándalo para proteger a Milei mientras la economía falla. Mencionan casas supuestamente de Adorni en San Isidro y Martínez, investigadas por periodistas.
Panelistas exigen que Milei aparte a Adorni por falta de cintura política, comparan con kirchnerismo ("roban chico"), y dudan de todo el gobierno por esta mentira, similar a coimas de Karina o Libar. Insisten en que funcionarios públicos no tienen vida privada y que esto hunde la narrativa anti-casta.