Las declaraciones post audiencia de la abogada santiagueña Agustina Páez, su padre Mariano y abogado cayeron mal en juzgado brasileño por dar por sentados condena a 2 años de prisión por delito continuo, subsumida en multa de 40 mil dólares por víctima más trabajos comunitarios, y negar racismo pese a pedir disculpas.
No se resolvió revocación cautelar ni monto exacto (40 o 50 mil dólares), pese a presiones políticas de gobiernos argentino y brasileño vía Alberto Fernández, Lula, Marcela Pagano. Juez no se dejó marcar cancha; Páez sigue con tobillera y prohibición salida.
Abogado Sebastián Robles aclaró no fijar número. Panel cuestionó independencia judicial si presiones confirmadas.