Una banda de boqueteros conocida como 'Escuela de Boqueteros' fue desarticulada tras subir videos a redes mostrando técnicas de robo con masa. Los delincuentes festejaban golpes en joyerías y comercios, revendían joyas en mercado negro y operaban con escuchas telefónicas reveladoras.
En audios interceptados, un instructor presume de boquetes en Coppel y Musimundo, incluso cerca de comisarías, y admite fallos por encuentros casuales. Ladrones antiguos critican a los jóvenes por viralizar operaciones, facilitando su caída por soberbia.
El móvil desde la galería afectada muestra el local de joyería vacío tras robo de miles de dólares; en meses, cuatro asaltos similares. Un comercio de accesorios sufrió irrupción armada, propietario se refugió en sótano.
Leo, dueño de kiosco de golosinas, instaló siete cámaras en 18 metros cuadrados para vigilar pungas y mecheras que roban KitKat o artículos caros. Enfrenta clientes drogado o armados, debe confrontarlos personalmente ante inacción policial.