El petróleo fluctúa a 107 dólares el barril por la guerra en Medio Oriente, impulsando aumentos de combustible en la región: hasta 20% en Argentina, 30% en Chile (hasta 900 pesos por litro) y desregulación en Bolivia que causó faltantes, combustible malo dañando motores y paros de transportistas.
En Bolivia, conductores bloquean calles por "gasolina basura" que deja carbonilla y daña vehículos; en Chile, colas en estaciones triplicaron ventas por pánico post-anuncio gubernamental, sin fondo de estabilización como en era Boric pese a precios más altos en Ucrania.
Cuba enfrenta apagones por falta de petróleo venezolano (caída 67% exportaciones a Asia por presión EE.UU.), afectando hospitales como el Cardiocentro Pediátrico William Soler; reciben donaciones de 14 toneladas de ayuda humanitaria pese al bloqueo.