Los ataques israelíes en la Franja de Gaza continúan pese al cese del fuego de octubre de 2025, dejando más de 40 muertos desde el inicio de la guerra contra Irán y sumando 600 víctimas desde el alto al fuego. La mayoría de la población permanece desplazada en carpas expuestas a tormentas y lluvias.
El 22 de marzo, tres policías murieron en un ataque contra su vehículo en Nusayrat, y días antes otros cuatro en Gaza ciudad. Residentes declaran estar en guerra constante, vistiendo mortajas a sus hijos en lugar de ropa para Eid.
El acceso a Gaza sigue restringido para ayuda humanitaria y retorno de desplazados, tras una guerra que dejó más de 71.000 palestinos muertos y el enclave mayormente destruido.