Argentina, Estados Unidos e Israel fueron los únicos países que votaron en contra de una resolución de la ONU impulsada por Ghana, que califica el tráfico transatlántico de esclavos africanos como el crimen más grave contra la humanidad y pide reparaciones.
La resolución establece una jerarquización de aberraciones históricas al declarar esa esclavitud como la peor de todas, omite la esclavitud actual en regiones africanas como el Sahel y abre la puerta a compensaciones amplias para afrodescendientes.
Países europeos se abstuvieron por temor a resarcimientos, mientras Argentina, EE.UU. e Israel rechazaron la propuesta argumentando que no va así.