La actriz Anne Hathaway confesó que dejó de buscar el equilibrio perfecto entre su carrera y la maternidad con sus dos hijos, ya que es un ideal frustrante e imaginario.
Explicó que antes se concentraba totalmente en el trabajo, pero ahora los hijos demandan atención constante con interrupciones e imprevistos, igual que cualquier madre pese a su fama y riqueza.
Propone buscar armonía flexible: momentos donde prima el trabajo y otros la familia, cuestionando la presión social de balancear todo.