Tiago, un joven de 18 años, permanece en coma inducido tras ser operado por un impacto en la cabeza causado por un resto de garrafa durante la explosión de un depósito clandestino de garrafas en Mariano Acosta. La madre, Rosa, relató que el chico resistió la cirugía pero su cerebro se inflamó, y los médicos indicaron que hay que esperar 48 a 72 horas clave.
Cuatro personas están internadas: tres trabajadores del depósito con quemaduras de segundo y tercer grado en extremidades y cara, y Tiago con daño craneal grave en la zona parietal. La explosión ocurrió entre las 5 y 7 de la mañana, con cadena de detonaciones de garrafas de 10 kilos que volaron hasta 200 metros como proyectiles, perforando techos y dañando al menos seis viviendas.
La policía detuvo a Oscar Benítez de 48 años, posiblemente el propietario o encargado, quien declarará mañana en la UFI 2. El intendente Gustavo Menéndez confirmó que el depósito era irregular, sin habilitación ni seguro, pese a un pedido previo; funcionaba hace 16 años sin denuncias registradas, aunque vecinos recordaron explosiones previas.
Vecinos auxiliaron a los heridos inicialmente; bomberos de siete dotaciones enfriaron la zona con camiones cisternas. El barrio sin gas natural dependía del depósito, que albergaba entre 2.000 y 2.500 garrafas, un verdadero polvorín rodeado de casas.
Posible causa: manipulación de pava eléctrica con pérdida de gas en instalación inadecuada; la zona permanece aislada para peritaje.