La ciudad china de Hangzhou impulsa robots humanoides y de peluche para cuidar adultos mayores en residencias, guiando ejercicios de rehabilitación y ayudando en tareas como voltear cuerpos pesados durante turnos nocturnos.
Equipados con cámaras y radares, los robots monitorean salud en tiempo real, detectan caídas y alertan. Otros modelos son sillas de ruedas inteligentes con brazos robóticos para recoger objetos o pulsar botones.
Un equipo joven de promedio 27 años desarrolla estas soluciones, integrando sensores e IoT para hogares inteligentes. La base piloto de IA Corpórea ofrece servicios para acelerar aplicaciones industriales.
Hangzhou alberga más de 780 empresas de IA y planea 200 escenarios de aplicación este año, pasando productos de laboratorios a la vida cotidiana.