Los tribunales redujeron drásticamente los testigos en el juicio por la muerte de Diego Maradona, de 160 a solo 9, priorizando testimonios médicos y cardiológicos para enfocarse en la responsabilidad por su fallecimiento en el barrio cerrado San Andrés.
De las cinco hermanas de Maradona, solo citarán a Kitty, la mayor, porque fue la única que lo visitó en la casa donde ocurrió la tragedia, conocida como "la casa del horror", lejos de guardias médicas y sin ambulancia pese a compromisos firmados.
Maradona estaba en internación domiciliaria por adicción al alcohol, no dado de alta, y debía ir a rehabilitación. La primera audiencia se pospuso del 17 de marzo al 14 de abril, con pedidos de nulidad en trámite.