Los precios del combustible en Nueva Zelanda aumentaron drásticamente en las últimas semanas debido a la volatilidad del mercado energético mundial y las tensiones en Oriente Medio.
Analistas explican que esta inestabilidad geopolítica impacta directamente en los costes de importación para economías dependientes de la energía como Nueva Zelanda. La Agencia Internacional de Energía advirtió que una segunda liberación de reservas estratégicas no aliviaría por completo el déficit, mientras Goldman Sachs prevé que los riesgos mantendrán el precio del petróleo por encima de los 100 dólares estadounidenses en el futuro previsible.
En Kenia, cientos de distribuidores se quedan sin existencias por la guerra con Irán, afectando al 20% de los puntos de venta tras la congelación de precios pese al alza mundial.