El Pentágono ordenó el despliegue de al menos 2000 paracaidistas de la División Aerotransportada 82 en Oriente Medio, en los márgenes de posibles negociaciones entre Washington y Teherán. Esta unidad elite, rápida y eficiente, se especializa en asaltos y control de zonas estratégicas como la isla de Qarg o Hark, clave para dominar el Estrecho de Hormuz.
Países europeos como Reino Unido, Alemania y Francia apoyaron inicialmente renuentes una comisión para reabrir el Estrecho de Hormuz, pese a amenazas iraníes de impedir el paso a naves de naciones involucradas en la guerra. Irán advierte consecuencias para Francia y Reino Unido por su participación reclamada por Trump, convirtiéndolos en enemigos automáticos.
La toma de la isla de Hark, donde Irán concentra su defensa estratégica, sería sangrienta, comparada con batallas históricas. Mientras, continúan ataques: Israel atacó infraestructuras y fábricas de misiles crucero en Teherán, trabajadores retiran escombros en Tel Aviv por misiles iraníes, y drones iraníes impactaron en Kuwait, generando críticas de Arabia Saudita que tilda a Irán de traidor y cobarde.
Países del Golfo especulan entrar en guerra contra Irán esta semana. La tregua de Trump duda con llegada de División 82 y marines de la Variedad 31.