Paula fue la primera en volver a la Torre C de Parque Patricios, habilitada 21 días después del derrumbe en la torre vecina. Vive metros del epicentro con su hijo de 14 años, dos gatos y una perrita, tras semanas en un hotel.
Expresó alivio al oler su hogar y ver objetos familiares, pero miedo persiste por un estallido reciente en Torre A. Prepara bolso por si evacuar, pese a garantías de seguridad.
Durante el exilio hotelero, organizó tareas diarias en espacio reducido, lavado y cuidado de mascotas, sintiéndose perdida inicialmente.