Usa la analogía de un mall durante una tormenta: Jesús es la puerta que protege de la condenación eterna, pero la iglesia evangélica mundial se queda en la entrada muriendo de hambre, sin avanzar al reino completo de poder y gloria que impacta el mundo aquí y ahora.
Describe el reino como el mall más grande con cientos de plantas, tiendas y plazas de comida; los cristianos mueren contentos solo por entrar por la puerta, pero él quiere descubrir todo lo que ofrece el Rey.