Los panelistas revelaron no tener redes sociales activas por temor a perfiles falsos e incógnitos que los imitan.
Contaron anécdotas de cuentas con fotos en poca ropa, nombres raros y chumeteo, además de denuncias fallidas en Twitter e Instagram.
Discutieron si vale la pena tener redes, concluyendo que es tóxico y no compensa el costo-beneficio, aunque algunos insisten en que no se puede vivir sin ellas.
Mencionaron perfiles truchos de Franchina y tareas para descubrirlos.