Las nuevas guías de la Asociación Americana del Corazón y Cardiovascular cambian los límites del colesterol LDL (malo), personalizándolos según el riesgo cardiovascular individual para prevenir infartos y ACV.
Se usa una calculadora que considera edad, antecedentes, estilo de vida, tabaquismo y alimentación; para riesgo alto, el límite baja a menos de 70, y para muy alto (post-evento), a 55.
Antes había límites generales como 100 óptimo o 130 moderado, pero ahora se actúa proactivamente estimando riesgo a 10 años, recomendando consulta médica y más estudios.