Moria Casan denunció que Betiana Blum irrumpió en su camarín mientras se duchaba al final de su obra de teatro Cuestión de Género, donde actúa con Oscar Marrale, y comenzó a dar lecciones de dirección no solicitadas sobre cortes y actuaciones.
Casan la calificó de desubicada, atrevida, envidiosa, resentida y con ganas de dirigir, preguntándole qué estaba haciendo ella laboralmente ya que no tenía trabajo propio, y la echó del camarín prohibiéndole volver mientras gritaba "¡Envidiosa!". El panel defendió a Casan, destacando el éxito de la obra y criticando la intromisión de Blum.
La obra, que agotan localidades, es descrita como graciosa, simpática y profunda, con Casan en su mejor momento junto a Marrale en un juego escénico perfecto. Blum había ido invitada a ver la función, aplaudió pero luego dio indicaciones como directora en los camarines.