El panel de +Verdad profundizó el análisis de la conferencia de Manuel Adorni, donde evadió detalles sobre sus propiedades en Caballito y un country a nombre de su esposa, y el vuelo privado a Punta del Este pagado por Marcelo Grandío, contratista de TV Pública bajo su órbita.
Javier Milei y Karina Milei respaldaron públicamente a Adorni, formando un triángulo de hierro inamovible. Milei anunció que asistirá personalmente al Congreso el 29 de abril para el informe de Adorni como jefe de Gabinete, y confirmaron que retoma las conferencias periódicas en Casa Rosada. Panelistas destacaron su rol como mejor comunicador libertario, pero cuestionaron la torpeza política y pérdida de credibilidad.
En el móvil desde el aeropuerto de San Fernando, la periodista Lola Echard reportó movimiento de PSA y Prefectura, pero efectivos negaron allanamiento pese a orden del juez Aguirre Lijo por documentación del viaje. La justicia también pide contratos de Grandío en TV Pública. El debate escaló con panelistas como Lidia Lemoyne y Gabriel Solano, acusando falta de facturas, gastos incompatibles con ingresos, propiedades no declaradas y comparación con escándalos como la cafetera o Speranza.
Adorni mostró nerviosismo y agresividad, rechazando ser juzgado por periodistas y exigiendo paciencia. El informe de Diego Corbalán de Monitor.info reveló que el caso Adorni impactó más negativamente en redes que el escándalo Libra, pese a expectativas contrarias.
Los Milei priorizan confianza personal sobre capital político, comparándolo con echas previas por ética menor, mientras la oposición ve hipocresía en el discurso moral del gobierno.