El canciller alemán Friedrich Merz compareció en el Parlamento para anunciar un paquete de medidas económicas contra la subida de precios provocada por la guerra en Medio Oriente, pero admitió que no compensarán todo y los consumidores asumirán costos.
Merz evitó responder directamente a las críticas del presidente Frank-Walter Steinmeier, quien calificó de ilegal la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán. Insistió en esfuerzos diplomáticos para convencer a Israel y EE.UU. de buscar una salida pacífica, aunque algunas acciones no convencen estratégicamente.
En entrevista con Úrsula Moreno, se detalló que Alemania desconoce la estrategia de EE.UU. e Israel más allá de desbloquear el Estrecho de Ormuz. Merz habló con Trump sobre impactos económicos globales y participará en estabilización post-conflicto con mandato ONU y aprobación parlamentaria.
Merz dio un giro distanciándose de la guerra, criticando la falta de estrategia de Trump. El vicecanciller Lars Klinkball apuntó a la mala política de Trump y prácticas oligopólicas en gasolineras, que subieron más que en otros países UE. Anunciaron segundo paquete con alivios fiscales y fijación diaria de precios, pero insuficientes sin fin de la guerra.