Matías Santorián contó que pasó dos años sin trabajar por elección, disfrutando la vida en casa regando plantas sin angustia, gracias a ahorros y no tener hijos.
Recibió el llamado de Nico Vázquez para Rocky tras siete meses de espera, cortó dos veces por incredulidad pensando era broma de Cristian Grassi, hasta confirmar por videollamada la misma noche que Messi visitó el teatro.
A los 52 años, Nico le cambió la vida con este suceso teatral comparado a Bruja y Pinti, y elogió amigos como Alberto Martín y Germán Créz en momentos difíciles.