Más de 100.000 personas se inscribieron a la audiencia pública en Diputados por la ley de glaciares, cifra inédita que refleja preocupación por el bien esencial, pero solo 0,2% participará en dos jornadas.
La diputada Adriana Serkin denunció farsa: muchos quedaron afuera pese a anotarse, piden ponencias por escrito o video sin garantía de participación real; manifestantes no convalidan el proceso.
Trajo maqueta para mostrar que glaciares no son "pura roca" como dicen libertarios, sino que se derriten; técnicos del CONICET preocupados quedaron excluidos.