Mauricio Macri dio un discurso en una fiesta del PRO donde se posicionó para el "próximo paso" de construcción económica tras el ajuste de Milei, afirmando que apoyaron al gobierno sin pedir nada y no serán oposición.
Destacó que seis de nueve ministros trabajaron con PRO y que son mejores constructores que destructores, reconociendo logros macro pero no en la mesa de los argentinos. Panelistas ironizaron llamándolo "soltero oficialista opositor".
Carlos Maslatón lo tildó de mentiroso que no volverá a la política activa, odió ser presidente y usa amagues para negociar causas judiciales como la del Correo con Milei, mientras el PRO terminó políticamente.