Delincuentes robaron una moto a 100 kilómetros por hora en plena autopista, poniéndose a la par en otra moto, apuntando a la víctima y manoteando la llave para frenarla.
La víctima cedió la moto gritando "llévatela" para evitar un final peor, en un robo de altísimo riesgo común en autopistas donde no se ve venir el ataque.
Los ladrones aprovechan que al quitar la llave la moto se apaga y se la llevan, un modus operandi frecuente para quienes circulan en dos ruedas.