Una corte condenó a Meta, dueña de Instagram y YouTube, a pagar 3 millones de dólares a una joven de 20 años llamada KGM por fomentar adicción perjudicial en su infancia mediante el diseño de las apps.
El fallo histórico centra en la arquitectura de las plataformas más que en contenido, marcando la primera derrota judicial grande para Big Tech y precedente para 1.500 casos similares sobre impacto en salud mental de menores.
Meta debe cubrir el 70% de la indemnización pese a desacuerdo y planes de apelar; se suma a multa de 375 millones en Nuevo México por fallas contra explotación infantil.